No había escrito este post porque he pasado dormido todo el día recuperando las horas de sueño perdidas en estás vacaciones de Semana Santa que fueron buenisimas, y que sin duda repetiría las veces que fuera posible, en los mismos lugares, con las mismas personas y en las mismas situaciones. Resulta que mis vacaciones empiezan el martes o miercoles cuando me fuí a Honduras con mi familia, el plan original era visitar San Pedro Sula, Tela y la Ceiba, pero debido a unos baches que hay en el camino de El Salvador a Honduras al carro de mi papá se le salió un tornillo de la barra de torsión, cosa que le quita la amortiguación a las llantas y perdimos una mañana buscando dicho tornillo en San Pedro, fuimos al AutoPits del GrupoQ y nos dijeron que no podían ponernos el tornillo porque no tenían el respuesto y la agencia (Nissan) estaba cerrada y abrían el lunes.

Allí empezaron los cambios de planes: llamar al seguro, llevarse el pickup en grúa hasta la frontera el Poy, y en la frontera estaría otra grua del seguro para llevaro a la agencia todo por un simple tornillo. Llegamos al hotel otra vez en el carro y ya nos empezaron a averiguar precios y salidas de TicaBus para El Salvador, en ese momento el botones que se porto super amable le dijo a un señor lo que nos había pasado y nos dijo: "Por un tornillo no se queden", fue allí cuando nos indico y nos llevó a un lugar donde seguramente debían tener un, y justamente así fue, el tornillo para Nissan Frontier de barra de torsión costó 180 lempiras, que es un poco menos de $10 americanos. ¿Cómo un tornillo de $10 te puede hacer gastar más de $400? En fin, resolvimos el problema del tornillo pero ya habíamos perdido 1 mañana, eran las 2 de la tarde, la calle para Tela estába llena de trafico, los hoteles estában ocupados, entonces decidimos quedarnos en San Pedro e ir a los lugares más cercanos a el: Puerto Cortez y Omoa. Visitamos a una tía que es religiosa que vive en Cortez y fuimos a almorzar, la pasamos muy pero muy bien a pesar de dichas dificultades (tornillo), pero disfrutamos, aprendimos mas cosas, e incluso quedamos soprendidos de lo buena onda que se porto la gente Hondureña en general, son muy serviciales y amabales.

Regresamos el día viernes a eso de las 5:00 PM, pasamos a almorzar a San Ignacio en El Salvador, se siente un gran cambio entre la comida de Honduras y la nuestra, definitivamente es mejor la que tenemos aquí, sin embargo algo que si se nota es la limpieza entre Honduras y nuestro país, aquí las calles se ven todas sucias, allá no ves ni una basura. Despues de venir, descanzamos un rato y nos fuimos a nuestra casa en San Blas (La Libertad) hasta donde estuvimos el día de ayer domingo. Aún no he podido agregar las fotos pues en Safari no me funciona el WYIWYG de Wordpress 2.3.3.