Se siente triste cuando llega el domingo después de una vacación, en este caso Semana Santa y sabés que se ha acabado la buena vida y que ya te toca regresar al colegio (en mi caso), a la U o al trabajo. Se acabaron los días de jodaria, se acabó estar dormido hasta tarde, estar en la playa jugando volley, mojando a las cheras…se acabaron esos días por el momento. Tengo que esperar hasta las vacaciones de Agosto para volver a disfrutar de todas estas cosas y desconectarme de la cotidianidad por otra semana más.