Con este post me inicio en el blog del Chero07, no se si eso me convierte en un Chero08 o 09 :D, pero vamos a comenzar con una pequeña teoría que se me vino a la mente ayer que estaba saliendo del Estadio Cuscatlán empapado, y con toda la alegría del mundo después de ver el triunfo de nuestra selección nacional.

Y no es más que la ley de murphy ha encontrado su correcta aplicación en el mundo deportivo. Comenzando por la competición de la Eurocopa donde todos los líderes de grupo de la primera fase  de la competición (Portugal, Croacia y Holanda) han quedado eliminados a manos de los segundos lugares, que en ningún momento eran favoritos (Alemania, Turquía y Rusia), además de la roptura del maleficio de España al lograr pasar de los cuartos de final de la competencia del viejo continente, y hablando por último sobre el partido de El Salvador contra Panamá.

Estudiando un par de leyes, podemos encontrar: “Cuando parece que ya nada puede ir peor, empeora“, que básicamente podría ser adoptada por todos los favoritos en el fútbol en esta semana. Estudiemos los dos casos más representativos, el de España contra Italia, y el de El Salvador contra Panamá.

En el primero, el partido de la selección española llegaba nuevamente a la fase que los ha dejado eliminados en todas las competiciones importantes de fútbol profesional, en los últimos años, y se enfrentaba ni más ni menos, que a la selección campeona del mundo: Italia, quienes a pesar de no haber logrado su mejor actuación en fase de grupos, había sido uno de los causantes de la eliminación de España en el pasado. Y que ahora se perfilaba como el nuevo causante de tristezas en los españoles.

El 22 de junio, día de San Paulino, ha sido una fecha muy temida por el pueblo español en el mundo deportivo, llegaba la hora del partido y las ansias de la afición se hacía ver en el estadio, cuando pasados los 120 minutos de juego ninguno de los equipos logró un solo gol, por lo que todo se debía decidir en la ruleta de los penaltis, que en esta ocasión contaba con un ingrediente magnífico, tener a dos de los mejores porteros del mundo y ataja penales que existen, sin embargo uno sacó a demostrar todas sus virtudes y ese fue Iker Casillas, salvador y cómplice de un día histórico para el fútbol español, al atajar dos penaltis de los italianos, la euforia de la furia roja llenó el estadio de alegría, llevando a su selección nacional a una fase que se les había negado desde hace más de una década. Sin embargo los cambios en el fútbol mundial apenas empezaban a escribirse, ya que al otro lado del mundo un pequeño país de Centro América, lograría una hazaña y llenaría de esperanza a una afición necesitada de triunfos.

Por supuesto hablo de nuestro hermoso país El Salvador, que venía con un resultado poco alentador, al haber perdido en tierras panameñas por un gol, y ahora con la necesidad de ganar con dos goles de ventaja. Sin embargo las leyes de murphy se harían presente en los corazones del país canalero. Una en especial “Si existe la posibilidad de que varias cosas vayan mal, la que cause más perjuicios será la única que vaya mal.

Todo comenzó con una falta marcada fuera del área del arco panameño, cuando nosotros perdíamos por uno a cero, aumentando la ventaja de los panameños a dos goles por cero, pero Cheyo Quintanilla sellaría el primer gol para la locura de la afición salvadoreña. Unos minutos más adelante se cobraría un penalti a favor de los nuestros, poniendo las cosas cuesta arriba para los panameños que ahora veían como se les escapaba un triunfo seguro, para una selección que consideraban inferior.

La confirmación de la ley de murphy que ahora he aplicado para la situación vivida en el coloso de Monserrat, llegaría al minuto 89 del partido, cuando Anaya, un defensa nacional se aventuraba a disparar a la meta que defendía el portero de Panamá, su disparo iba completamente desviado, pero las cosas debían seguir la lógica que confirma hasta el momento mi teoría, y el balón golpeaba la cabeza de nuestro delantero “Chepe” Martínez y se colaba bajo los tres palos para besar las redes de la meta. El triunfo de los salvadoreños llegaba después de la torrencial lluvia y los sueños de la afición se veían cumplidos bajo una noche histórica y que estará escrita en el corazón de los miles de aficionados que presenciamos este partido.

Esperemos que estos cambios drásticos del mundo futbolístico, nos sigan favoreciendo y no tengamos que llevar escrita en nuestras espaldas algunas de las leyes de Murphy.