1. Ya no te da pena babear en clases.
  2. Has probado el UHU.
  3. Escuchas el himno nacional 2 veces y no te levantas.
  4. Cambiaste tu vocabulario drásticamente: (Ej.:”tarea” por “entrega”,”bola “por “esfera”,”gente” por “usuarios”,”hola” por “y ahora qué?”).
  5. No entendes como la gente puede gastar menos de $100 en una librería.
  6. Odias que tus papás te digan “Anda a dormir!” o “Si igualmente no vas a terminar… mejor acuéstate ” o hasta la simple pegunta “¿Te falta mucho?” puede llegar a irritarte.
  7. Estás harto de la gente que te dice “yo iba a ser arquitecto pero no me gusta dibujar”.
  8. Tus amigos que estudian otra cosa no tienen el mismo concepto de TAREA que tú, siempre dicen “Bueno. la haces antes de entrar a clase” o “pídesela a alguien” o peor todavía… “y bueno, no la hagas…”
  9. Dormiste más de 20 horas seguidas en un fin de semana.
  10. Puedes discutir con autoridad el contenido de la cafeína en distintas bebidas y su respectiva eficacia.
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