Este viernes por la noche me gradúo de bachiller después de haber permanecido 12 años dentro del Colegio Champagnat y haber formado parte de la familia Marista. Entonces, llega el momento en el que tengo que decir adios y empezar una nueva etapa de mi vida, quizás una de las más importantes porque de aquí dependerá lo que sea en el futuro, sin embargo no me gustaría irme del lugar que me hizo lo que soy sin decir gracias.

Algunos maestros y compañeros me pidieron que escribiera un texto para proponerlo como disucurso de graduación, y digo proponerlo porque el consejo de maestros los analizará y elegirá el más adecuado. Para mi discurso he tomado algunas ideas de internet, por ejemplo una parte donde hablo sobre los consejos que nos dan nuestros padres es algo que tomé de un discurso ya existente, no obstante tiene mi toque personal y he querido ser lo más original y sobre todo, lo más sincero posible. Por estas razones quiero compartirlo con ustedes, para que se hagan una idea de lo que quiero decir y me hagan sugerencias o comentarios. Les dejo ahorita el discurso para que lo lean y al final encontrarán el archivo para descargarlo en PDF.

Muy buenas noches estimado Hno. Director, Hugo Salazar de la Rosa, hermanos de la comunidad Marista, maestros, padres de familia, compañeros, amigos y demás personas que nos honran con su presencia en esta noche, muchas gracias por estar aquí.

Hace doce años, unos más, otros menos, entramos a este colegio y desde entonces inició un proceso de evolución y crecimiento constante reflejado en el cambio de nuestras expectativas de vida y el aprendizaje adquirido dentro y fuera de las aulas; a veces aprendimos las mejores lecciones en los pasillos o en esas cotidianas conversaciones rumbo a la tienda, hacia la biblioteca o incluso en la salida con nuestros compañeros y compañeras. Algunas veces el camino estuvo oscuro y quizá más de uno quiso renunciar e irse a otro colegio, pero ninguno de nosotros lo hizo, logramos enfrentar y superar todas las dificultades que se nos presentaron a lo largo de este trayecto y hoy, estamos aquí celebrando nuestra graduación.

Nunca pensamos que este momento llegaría tan pronto, observábamos como promociones anteriores culminaban sus estudios pero veíamos lejos el día en que nosotros estaríamos en su lugar, sin embargo hoy terminamos y a la vez empezamos una nueva etapa de nuestra vida, por esta razón considero oportuno darle gracias Dios y a nuestra Buena Madre por acompañarnos siempre en este caminar, a San Marcelino Champagnat por transformar nuestras vidas y situaciones a través de su obra evangelizadora por medio de los Hnos. Maristas, y a todas esas personas que encontraron la forma de estar ahí para brindarnos su apoyo.

Gracias a nuestros maestros en todas y cada una de sus variantes: desde los más pacientes por el aprendizaje de todos porque mientras íbamos haciéndonos más responsables e independientes nos dieron su apoyo hasta aquellos profesores totalmente exigentes que buscaron obtener lo mejor de nosotros y  nos enseñaron lo que somos capaces de hacer.

A nuestros padres y familias, el más grande agradecimiento por todo su cariño, apoyo, comprensión y buenos consejos, los cuales en gran parte de las ocasiones no escuchamos, o nos negamos a hacerlo. Pero, a fin de cuentas, dicen que un consejo es como un semáforo en amarillo en el que al final somos nosotros, nadie mas, quienes decidimos qué hacer con el, para bien o para mal. A los grandes amigos, quienes en su mayoría conocimos dentro de esta institución, y que estuvieron junto a nosotros a lo largo del trayecto para recibirnos juntos este día como bachilleres, así también a todos aquellos amigos que no conocimos acá, pero que fueron y siguen siendo importantes pilares para nuestro desempeño como personas, infinitas gracias por estar junto a nosotros, por ayudarnos a recorrer este sendero del conocimiento y de la vida. Por último, pero no menos importante, expresar la gratitud a todas esas personas que ya no están más con nosotros, pero que supieron motivarnos y darnos el impulso necesario para seguir y llegar hasta aquí.

Es difícil despedirse de la institución se encargo de nuestra formación, sabemos que lo que viene no será fácil, pero nos entusiasma saber que siempre contaremos con ustedes. Gracias no es suficiente para expresar lo que sentimos, esta mezcla de tristeza, de felicidad y satisfacción al llegar a la meta, y tener que decir adiós a esta familia: nuestra familia. Sin embargo, estamos convencidos que para ustedes es una gran recompensa vernos triunfantes y alcanzando la primera gran meta en el complicado juego de la vida. Y es precisamente de esta manera, que nos preparamos para el próximo reto, dar el siguiente paso que en algunos casos será la Educación Superior, en otros, el diverso y cambiante mundo laboral. Pero que gracias a las bases que el colegio y ustedes, nos han brindado podremos enfrentar con responsabilidad, dedicación y mucho esfuerzo.

Compañeros, sólo me resta desearles mucho éxito en sus vidas y recordarles que ustedes tienen el poder de llegar a ser lo que quieran ser en sus vidas. De esta manera, en nombre de toda la promoción 2007 del Colegio Champagnat quiero reiterarles el eterno agradecimiento por estos grandiosos años que quedarán grabados para siempre en cada una de nuestras mentes y corazones.  Muy buenas noches, que Dios,  nuestra Buena Madre y San Marcelino Champagnat los bendiga siempre a cada uno de ustedes. Muchas gracias.

Discurso de Graduación Fernando Marroquin

Espero que les haya gustado. Saludos y epero sus comentarios.